Consejos para hacer una buena felación
1 – Felación: manual del usuario
Preliminares y posturas
No se abalance sobre su pene. Comience por darle un masaje con un aceite específico. A continuación, acuéstese encima de él y deslice su cuerpo entre el de su compañero. Mordisquéele los músculos; baje hasta sus piernas, de forma que su sexo roce el de él, pero sin dejarse penetrar…esto le excitará aún más. Dígale exactamente lo que va a hacer, o pregúntele qué es lo que desea que le hagan… Otra técnica consiste en excitarlo y sorprendarlo a través de sus gestos, sin prevenirlo.
Puede variar las posturas y los escenarios eróticos. Si optan por el 69, usted se arrodillará delante de él, que se encuetra de pie, pero también puede colocarse entre las piernas de él, que estará acostado boca arriba. Además, no tiene porqué hacerlo en la cama…. o incluso en su casa: utilicen el cuarto de los huéspedes, el coche, los aseos de un restaurante… .
Normalmente, a ellos les encanta mirar… si le molesta un poco que la miren, no recurra a la almohada para taperle la cabeza…puede ahogarse. Existe una técnica más delicada: puede vendarle los ojos con un fular negro, que seguro que le excitará todavía más. A él también le gusta que usted le mire… y además podrá ver el efecto que la felación produce en su compañero. Si en realidad no le puede mirar, concéntrese en su pene. La tensión de su cuerpo y sus suspiros le confirmarán el placer que está generando en su cuerpo.
Caricias bucales: dónde y cómo
Toda su atención debe focalizarse en sus testículos, periné y ano, tanto antes como después de la felación. Varie los métodos: caricias, masajes,lameteos… Comience masturbándole (muy despacio, ya que si su pene no está humidificado puede resultar doloroso), mientras que con su otra mano estimula sus pezones, testículos, ano… Ahora puede lamerle el pene y cogerlo con la boca. Al agarrarlo por la base, podrá controlar mejor el movimiento y la profundidad. Utilice mucha saliva, será mucho más agradable para él. Comience lamiéndole el glande, su contorno… luego, introduzca todo el pene en su boca, efectuando un movimiento de vaivén que se asemeja al de la penetración: de arriba a abajo, abarcando toda su longitud. No se olvide del frenillo, la diminuta membrana vertical situada bajo la corona, es muy sensible. Pasee su lengua por encima, con un movimiento ligero y rápido, luego lama el pene hasta la base. Puede subir de nuevo para estimular el frenillo; si repite esta operación varias veces, tenga por seguro que le llevará al éxtasis.
El glande y la corona también son muy sensibles. Si se coloca en posición invertida, mirando hacia sus pies (como en la postura del 69), su lengua cubrirá una mayor superficie del glande, y él tendrá un acceso directo a sus nalgas y su sexo, lo que puede resultar muy agradable para ambos.
Cuando esté al borde del orgasmo…
Vuélvalo loco, intensificando y prolongando su placer: detenga la felación cuando él esté al borde del orgasmo y estimule con su boca los testículos, el periné y el ano. Luego, vuelva a comenzar y repita esta táctica 6 o 7 veces, con pequeñas variaciones : movimientos de vaivén más profundos, caricias únicamente en el glande. Nunca ha estado tan excitado, pero no hay que exasperarlo.Detenga el suplicio: intensifique la estimulación cuando él esté al borde del orgasmo. Mejor aún, introduzca un dedo (lubrificado convenientemente) en su ano y estimule el punto G. Si no se atreve o si a él le molesta, acaríciale.















